Intervenimos donde la estructura decide si una empresa escala o se estanca. Nada más, y nada de relleno.
Definición de órganos de decisión, políticas internas, límites de autonomía y coordinación entre unidades de negocio o empresas afiliadas. Incluye el diseño del reporte que la dirección general recibe de cada unidad.
Modelo operativo, organigrama, mapa de procesos y matriz de responsabilidades. Se define qué hace cada área, con qué recursos y ante quién responde.
Presupuesto anual, proyección de flujo de caja, estructura de costos y ordenamiento fiscal alineado al marco de cada jurisdicción donde la empresa opera.
Análisis de viabilidad, modelo financiero, escenarios de retorno y armado del proyecto para presentarlo ante socios, inversionistas o entidades de financiamiento.
Creación, registro, licenciamiento y administración de marcas comerciales propias o representadas, incluyendo la relación entre la marca y las unidades que la operan.
Estudios de mercado, análisis competitivo y evaluación de oportunidades de expansión, con recomendación concreta de entrar, esperar o descartar.
Cuatro etapas en orden. Ninguna empieza sin que la anterior esté cerrada y aprobada.
Revisión de la estructura actual: sociedades, contabilidad, procesos y decisiones. Dos a tres semanas. Termina con un mapa de lo que existe y una lista priorizada de lo que falla.
Propuesta de modelo societario, organigrama, políticas y modelo financiero. Se presenta, se discute y se aprueba antes de tocar nada.
Ejecución por etapas junto al equipo interno. Se documenta cada política y se capacita a quien va a sostenerla.
Revisión periódica de indicadores, comité de dirección y ajuste del modelo según resultados. Opcional, pero es donde la estructura se vuelve permanente.
No. Administramos nuestro propio portafolio y prestamos servicios de consultoría y estructuración a organizaciones públicas y privadas externas.
Un diagnóstico toma entre dos y tres semanas. Una reestructuración completa suele ocupar de tres a seis meses, según el tamaño de la empresa y la cantidad de unidades de negocio involucradas.
Sí. Estructuramos considerando el marco societario y fiscal de cada mercado donde la organización opera, y coordinamos con los asesores legales y contables locales que correspondan.
La consultoría y la inversión son líneas separadas. Una eventual participación accionaria se evalúa aparte y solo cuando ambas partes lo proponen de forma expresa.
Por proyecto con alcance cerrado, o por retainer mensual cuando el acompañamiento es continuo. El presupuesto se define después del diagnóstico inicial, nunca antes.
Una reunión inicial sin costo para definir el alcance real del proyecto.